Print Friendly and PDF

Translate

sábado, 25 de agosto de 2012

Tostones de ajo .000

Los tostones  son una buena manera de aprovechar restos de pan. Se convierten  en un capricho sobre una crema de verduras, en una fuente  de fondue de queso, acompañando una raclette...

Tiempo de preparación: 50’
Tiempo de fermentación:    
Tiempo de horneado: 10’

restos de pan, ajo, mantequilla o aceite de calidad, sal de hierbas

En primer lugar, cortar los restos de pan en función de la receta que acompañen. Las rebanadas de pan de molde se pueden cortar, ya untadas, en forma de pequeños cubos. Las rebanadas de pan de barra se cortan en rebanadas de un dedo de grosor y sirven para acompañar pates vegetales, quesos...
Restregar los trozos de pan con ajo fresco.
A continuación,  untarlos  ligeramente  con  mantequilla o bien con aceite de oliva de calidad y condimentarlos con sal de hierbas.
Tostar el pan en el horno  precalentado  a 180°C durante unos 5’ por cada lado, si es horno  de gas; unos 8',  Si es eléctrico, o hasta que el pan este ligeramente tostado. 
¡Ojo, que se quema con facilidad!

Aperitivos - 01.

Mermelada dos sabores

1 kilo de la fruta que quieras, el zumo de 1 limón, 1 kg de azúcar y 1 sobre de gelatina.

Lavar la fruta y trocearla. Mezclarla con el zumo de limón, el azúcar y el gelidificante.
Llevar la cazuela al fuego y dejar cocer aprox. 50’. Bajar el fuego si empieza a pegarse. Luego, enfriar.

50. Conservas

Castañas, como prepararlas y conservarlas (1)

Consejos en la compra y conservación

Si las compramos crudas, deberemos tocarlas y comprobar que su consisten-cia es dura y que la piel tiene un color pardo brillante.
Podemos conservarlas a temperatura ambiente durante unos meses y hasta congelarlas, pero para esto último lo mejor es pelarlas.
Para congelarlas es mejor hacerlo en recipientes de cristal que en bolsas de plástico.

Método para pelar las castañas 

Hacemos un corte profundo en forma de cruz en la cáscara de la castaña.
Introducimos las castañas en remojo durante 15' en agua caliente.
Las escurrimos e introducimos en el horno a 180 ºC hasta que la cáscara se comience a curvar pero sin que llegue a tostarse la castaña por dentro.
Pelamos las castañas en caliente. Si la piel interior no se hubiese despegado, volvemos a introducir las castañas de pocas en pocas en agua hirviendo durante 1 minuto.
Las sacamos y las frotamos con un trapo de cocina.
De este modo ya las tendremos listas para consumir en el momento o para conservarlas en un almíbar o congeladas.

¿Cómo utilizarlas?

Podemos utilizar las castañas, crudas o conservadas, enteras o trituradas para elaboraciones de repostería como tartas, pastelitos; cocerlas en leche con azúcar y desmigadas, o confitadas en un jarabe de azúcar para obtener el famoso y delicioso "Marrón Glacé" francés.
En cocina se utilizan fundamentalmente para elaborar purés que acompañan a platos de caza.

Morcillas fritas

8 morcillas, aceite, perejil.

Se cortan las morcillas en gruesas rodajas -pueden ser de cebolla o de arroz, y la cantidad dependerá del tamaño de las mismas, y se llevan a una sartén grande, donde quepan holgadamente, con el aceite frío. Se pone la sartén al fuego, bien tapada, y se oye el estrépito que organizan al freír; cuando disminuya, se aparta la sartén del fuego, se espera unos momentos, se destapa, se da la vuelta y se fríen por el otro lado, nuevamente protegidas por la tapa. Se sirven con perejil picado. Pueden acompañarse con patatas fritas, ensa­lada, etc.

51. Embutidos

Morcillas asturianas

Plato tipico de Asturias

Para dos libras de manteca de cerdo, una de cebolla bien picada, pimiento de color, pimiento picante, un poco de canela en polvo, bastante perejil, sal y la sangre que quieran coger.
Se mantiene durante un rato, no mucho, en el adobo y después de embutidas se ponen a cocer en agua hirviente; pasados quince minutos de cocción se sacan.
La mejor prueba para conocer si están a punto es sacarlas y pincharlas con un alfiler. Si sueltan la manteca limpia, sin vestigio alguno de sangre, están bien.
Entonces se colocan extendidas en una mesa, arropándolas con dos paños hasta que se enfríen, y se cuelgan luego para que se oreen y sequen.
Después de bien oreadas y secas, si se las quiere conservar, se guardan en ollas cubiertas de grasa de cerdo.

51. Embutidos

Morcillas a la castellana (1)

Se pican bien doce cebollas grandes y se frien después en manteca, luego se dejan enfriar en la misma manteca. En agua y sal se pone a hervir un quilo y medio de arroz y se escurre. En un cacharro grande se mezclan la cebolla fríta, el arroz hervido y la sangre de un cerdo necesaria y bien batida y un quilo de tocino fresco machacado; se mezclan bien estos ingredientes agre-gando sal, pimentón, pimienta, anís, orégano, clavillo y canela, todo en polvo.
Bien hecho el amasijo se procede al embutido que se hará en las tripas del mismo cerdo; se cortan, se atan por un lado y se llenan por el otro, cuidando que queden un poco vacías, se atan por el otro extremo y luego se juntan los dos hilos para poder colgarlas cuando estén hechas.
Una vez las morcillas están llenas se hierven con agua y sal, se revuelven con un cucharón de madera y pinchándolas para evitar que se deshagan.
Al cabo de una hora y media están cocidas, se sacan, se escurren y cuelgan en un lugar seco y ventilado.
Estas morcillas se comen calientes, fritas, cocidas en el puchero o asadas en la parrilla o al horno.
Hay lugares en Castilla donde hacen las morcillas sin arroz y otros sin cebolla, pero la receta que damos es la más generalizada.
Con el caldo de cocer las morcillas sazonado con especias y con restos del brodio y morcillas, que siempre se rompe alguna, se hace una sopa de pan muy sabrosa.

Plato tipico de Castilla

51. Embutidos

Butifarra de sangre

Para este embutido se pueden aprovechar los desperdicios de las carnes; la asadura y las cortezas del to­cino hervidas se pueden unir a la carne para picarlo junto; se añade la sangre en crudo, se sazona de sal y pimienta a gusto de cada uno, y se llenan las tripas dejándolas flojas para que al hervir no se revienten; se atan y hierven igual que las butifarras catalanas.

51. Embutidos

Butifarra con judías


4 butifarras crudas de 100 g judías blancas cocidas, aceite, ajo, perejil, sal.

Se pinchan las butifarras y se les da un hervor en agua durante un minuto; se fríen a continuación, se apartan y se fríen las judías.

14. Entrantes


Butifarra catalana

Estas butifa­rras, para ser más sabrosas, tienen que ser de carne un poco mantecosa y escogida, sin nervios; se trinchan, se sazonan de sal y pimienta (ésta, abundante); se hace el embutido del ta­maño que se desee, se ata por los extremos y se ponen a hervir un cuarto de hora, y si son grue­sas, media hora.

51. Embutidos

Chartreuse casero


700 g  de alcohol de 90°, 300 g agua o sea, llenar una botella de litro.

Póngase en el líquido antedicho una caja de hierbas «Magdalena» en maceración durante cua­renta y ocho horas.

Hágase jarabe con las cantidades siguientes:
500 g de azúcar, 250 g de  agua.

A las cuarenta y ocho horas de maceración de las hierbas, pásese por colador el alcohol, méz­clese con el jarabe y fíltrese.

63. Licores